Wednesday, March 23, 2005

Los trastecitos son un juguete machista

Quiero manifestar mi total desacuerdo con los regalos machistas, mitad en broma, mitad en serio.

¡Los trastecitos son un regalo machista!

La idea es que en casa se mira lo que mas tarde nosotros reproducimos; creo que mi gusto por el estudio fue muy influenciado por el hecho de que desde siempre en casa tuvimos huéspedes que eran estudiantes universitarios, maximo en la zona 1 en donde tuvimos hasta 12 personas. Lo que miraba todo el dia era chavos sentados en su mesa de dibujo, *talvez por eso el diseño* y ademas miraba a otros agarrando hojas de papel periodico por montones para hacer x, y, z y numeros, *talvez por eso las mates*, y luego miraba a todos con libros, yo agarraba los mios y me ponía a leer. Miraba a mi abuelita cocinar, y nunca, nunca, nunca me dejaron cocinar. Lo que creo es que de alguna manera lo que vi de pequeño definitivamente me influencio a lo que hago ahora; talvez me falto esa parte de hacer cosas, tipo ver a alguien arreglar un carro, jardines o algo asi, pero eso lo fui aprendiendo poco a poco, pero de plano soy mas dado a lo otro que a lo segundo.

Estuve pensando eso en la tarde, y quería compartirlo con vos, que te recomiendo que a la par de los famosos trastecitos, muñequitas, y todo eso, haya una combinación de otro tipo de juguetes.

Te invito a innovar, y cuestionar al medio diciendo: A ver, porque mi hija tiene que jugar a trastecitos, porque no puede jugar a doctora, con un maletincito de doctora, de hecho recuerdo que los niños con maletincito son doctores, y la niñas son enfermeras.

¡NO MAS JUGUETES MACHISTAS!, NO MAS, NO MAS, queremos mujeres que inventen.

Porque no podemos pensar que nuestras niñas pueden jugar con un telescopio, luego enseñarían a los chavos que las estrellas no se las pueden bajar…

Je, je… mitad en broma, mitad en serio, quiero protestar porque las niñas reciban trastecitos en nuestra sociedad, porque no pueden recibir rompecabezas o legos; recuerdo que fue de una prima que aprendi a armar rompecabezas, hoy es una empresaria. Entonces, influencian a nuestros hijos lo que les demos de pequeños: SI.

El machismo te separa de grandes enseñanzas que recibes en una cocina, y a las mujeres los trastecitos las enmarca dentro de una actividad que no es la única en la que pueden desarrollarse, debe haber una mezcla de todo, por eso los trastecitos NO son un juego de niñas exclusivamente.


Una ilustración es que recién hace una semana vi una excelente película llamada El sabor de la Vida, de producción griega, obviamente nada de Hollywood y era la historia de un niño, su abuelo, la cocina y la vida.

El abuelo vendía especias y le enseño que la gastronomía (el arte de cocinar) tenía dentro de ella la palabra astronomía, entonces con especias le enseño cada uno de los astros del universo, y también le contó secretos de las especias, como que mezclando las especias adecuadas en la comida se pueden obtener resutlados, por ejemplo, para que te digan que si debes agregar canela a las albóndigas; luego el niño fue separado del abuelo, por razones políticas, pues en los 60, como griegos ya no podían vivir en Turquia; el niño fue despedido en el tren hacia Grecia, por el amor de su vida, una niña con quien jugaban trastecitos en el ático de la tienda del abuelo, en medio de especias. Ella le regala sus trastecitos al niño, una especie de lonchera donde se guardaban los trastecitos. El niño se va a Grecia, y preocupados los maestros por que en el recreo solo jugaba trastecitos con las niñas llaman al papa. El remedio: le quitan sus trastecitos, le cierran la cocina, y por siempre el niño queda con una herida. Pasa el tiempo y el niño se vuelve un gran astrónomo, un cuarentón que nunca volvió a ver a su amiga y a su abuelo; el abuelo esta por dejar Turquía por fin, después de tantas veces de decir que los iba a visitar a Grecia y antes de subir al avión tiene un ataque. La película entonces empieza a recordar las épocas de niñez de este hombre, quien le había perdido el sabor a su vida.

Procura que tu hija, con esos pequeños detalles, tenga un horizonte ilimitado.

Espero tus comentarios.
Daniel Freeman